El estreñimiento es un trastorno digestivo que produce la falta de evacuación regular o, en su defecto, evacuaciones dolorosas o incompletas. El estreñimiento empieza a surgir cuando las evacuaciones del lactante varían y su frecuencia se hace irregular.

 

Para entender el estreñimiento y los diferentes tipos que pueden aparecer, es importante comprender cómo funciona el aparato digestivo de los niños. Especialmente el de los lactantes, ya que el número de deposiciones puede variar, produciéndose varias evacuaciones al día o sin producirse varios días.

 

El intestino tiene un movimiento llamado peristaltismo que empuja el quimo (la composición que formará las heces) en dirección al ano, con movimientos rítmicos (de contracción). Este movimiento es involuntario y es provocado por una serie de reflejos (uno de ellos es el reflejo gastrocólico) que indican la necesidad de vaciado del estómago y dan la señal para que comience el proceso de eliminación de las sustancias digeridas.

 

El estreñimiento en los lactantes es muy frecuente. En el lactante suele aparecer junto con los cólicos, haciendo que éstos tarden en desaparecer, pudiendo llegar a ralentizar el proceso de recuperación que se inicia tras la aplicación del tratamiento de osteopatía.

 

Como ya se ha mencionado anteriormente, existen diversos tipos de estreñimiento desde los casos más agudos a los más crónicos. Como norma general, el estreñimiento suele llevar cierta carga genética y, en muchos casos, suele ser un componente más de los cólicos del lactante. De hecho, en éste último caso, al ser pocas deposiciones y líquidas, no se considera estreñimiento propiamente dicho.

 

Tratamiento con Osteopatía.

 

En el caso de que el lactante padezca estreñimiento, es de gran importancia normalizar los movimientos naturales intestinales, que en estos casos son más lentos de lo normal y se encuentran alterados. La estimulación del peristaltismo intestinal por medio de la osteopatía hace que se resuelva el trastorno o, en los casos más graves, se suavice los suficiente como para que ésto no llegue a suponer un problema.

 

Desde la fisioterapia y la osteopatía se puede mejorar el funcionamiento intestinal y anal, eliminar el dolor y mejorar el bienestar del lactante. En algunos casos, se asocian compresiones nerviosas que hacen que la señal de contracción no sea efectiva y que debe ser tratado en su origen para evitar la repetición de los episodios de estreñimiento, gases y cólicos.

CategoryFisioterapia
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